¿Se adelanta la dolarización clave esperada para julio? – Centro Noticias Santiago

¿Se adelanta la dolarización clave esperada para julio?

Apenas la cotización del dólar coqueteó la semana pasada con el canal interior de la zona de no intervención cambiaria (ZNI) se encendieron las alarmas. En unos pocos saltos el billete trepó a $43,50, muy cerca del promedio de la ZNI fijada por el BCRA, que es, implícitamente, la “zona de confort” para el Gobierno y el Fondo. El nivel alcanzado por el tipo de cambio real (el viernes el dólar bajó a $42,30 tras haber sido enlazado por el BCRA con una fuerte suba de las tasas) es comparable con el del último bimestre de 2018. ¿Son alarmas tempranas o comenzó algo más?

En realidad, las alarmas se prendieron en enero pasado. Allí el público en general le recordó, al Gobierno y al mercado, que cuando hay pesos compran dólares para atesorar. Y eso se dio cuando aún restaban seis meses para las PASO y ocho para la primera vuelta electoral. Sin embargo, la gente que tuvo un excedente para ahorrar, decidió empezar a protegerse, o sea, a dolarizarse. A economistas e historiadores no les resulta extraño que ello ocurra en un año electoral. Más aún en este que tiene varias peculiaridades. Lo cierto es que en enero la formación de activos externos (atesoramiento) rozó los u$s2.000 millones, donde sólo de billetes fueron casi u$s1.300 millones. Además el gasto en turismo se duplicó. Según algunos sondeos privados, los bancos dicen que en febrero se atenuó la demanda para atesoramiento (el dato oficial se conocerá recién en 15 días).

Quienes monitorean el mercado cambiario, casi diariamente, vislumbran ya sobresaltos, más allá de la aparente llegada de una “supercosecha”, porque además la incertidumbre no es buena compañera para esperar una rápida liquidación de exportaciones, ya que no debe soslayarse que los productores “atesoran” en silobolsas como medio de protección. La experiencia histórica reciente muestra que en los períodos preelectorales la demanda de dólares para atesoramiento aumenta fuerte. Según el Estudio Broda, el promedio mensual de atesoramiento, sin tomar los períodos electorales, se ubica entre u$s800 y u$s1.000 millones. Pero mirando el espejo retrovisor se observa que se llega a picos de más de u$s4.600 millones, pero no baja de los u$s2.900 millones en pleno período electoral.

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