Rusia e Israel pujan por vender ciberseguridad para el G-20

A la semana siguiente de la visita oficial de Mauricio Macri a Vladimir Putin, aterrizó en Buenos Aires un empresario ruso del sector de la ciberseguridad.

El viajero representante de la empresa Softline International, fundada en 1993 en Rusia por Igor Borokikov, mantuvo una reunión el 25 de enero pasado con funcionarios de Defensa,

Entre los resultados del encuentro de los dos presidentes, los estados manifestaron la voluntad de avanzar en cooperación espacial, para lo cual se desarrollará el sistema de posicionamiento satelital ruso Glonass en la Argentina. Este y otros asuntos sensibles inmediatos, en particular la reunión en la Argentina de los principales mandatarios del G-20 movieron al Gobierno a evaluar equipamiento y programas para disuadir o enfrentar una agresión en el espacio interconectado de la “red de redes”, internet o de participar de una operación combinada con las fuerzas de otros estados amigos en igualdad de condiciones. “Poder enlazarse, compartir datos, estrategias y respuestas ofensivas/defensivas ante ciberamenazas es vital, somos anfitriones de la reunión que congregará aquí a las máximas autoridades del globo”, dijo a este diario una alta fuente militar al tanto de las negociaciones.

El enviado de Softline International presentó los ingenios en tecnología de la información elaborados por expertos rusos en un encuentro a puertas cerradas en la embajada de la Federación Rusa en Buenos Aires. Acudieron el subsecretario de Ciberdefensa, Alfredo Parodi y el comodoro Horacio Ghiosi, jefe de Estado Mayor del Comando Conjunto de Ciberdefensa, organismo que depende del titular del Estado Mayor Conjunto, teniente general Bari del Valle Sosa. La preocupación de Defensa tiene asidero, en junio de 2017 el sitio del Ejército Argentino sufrió un ataque informático: los hackers colocaron imágenes y supuestos mensajes amenazantes del Estado Islámico. “Esto es una amenaza. Isis está en Argentina y muy pronto van a saber de nosotros”, decía una de las proclamas.

La otra pata responsable de la custodia de los presidentes en el G-20, el ministerio de Seguridad también tuvo un affaire con los hackers. La cuenta de Twitter de la ministra Patricia Bullrich y 30 cuentas de correo electrónico de su ministerio fueron vulnerados en un ataque al sitio en enero de 2017. Un mes más tarde se detuvo a dos piratas informáticos criollos que, se dijo, fueron los autores materiales del hackeo. Los dos ministerios están en la búsqueda de soluciones para el mismo escenario prevenir y repeler incursores en la red que puedan poner en riesgo la seguridad de objetivos estratégicos o de interés nacional. Entre estos se encuentran los sistemas de comunicaciones, los de control aéreo comercial, la red de datos de los radares de vigilancia y exploración del espacio aéreo que monitorea la Fuerza Aérea, las frecuencias de trabajo de las fuerzas de seguridad y las de Defensa Civil.

El ministro Oscar Aguad dispone de un presupuesto para atender gastos operativos y de funcionamiento para la cumbre del G-20 que ronda los 90 millones de pesos, de esa torta una parte correspondería a la actividad de ciberdefensa. Una de las capacidades en estudio es poder inhibir la frecuencia de control de drones furtivos.

A la hora de decidir qué y a quién comprar el gobierno optó por negociaciones “G to G” (de gobierno a gobierno) requisito que supone la existencia de acuerdos de cooperación técnica militar. Argentina y la Federación Rusa lo tienen desde 2006 pero aún resta actualizar y firmar un complemento clave, el Acuerdo entre el Gobierno de la República Argentina y el Gobierno de la Federación de Rusia sobre la Protección Mutua de la Información Secreta en el Ámbito de la Cooperación Técnico Militar.

Israel es el segundo interesado en proporcionar capacidades anti hackeo a Defensa y también impulsa el asunto en el ministerio de Seguridad. Dos puntas tiene el camino para un solo facilitador, el ex guerrillero y empresario de la seguridad Mario Montoto, presidente de la Cámara de Comercio Argentino-Israelí.

La visita al país del premier israelí, Benjamin Netanyahu en setiembre de 2017 tuvo un capítulo central en favorecer negocios en ciberdefensa. Lo acompañaron empresarios de ese sector, entre ellos Verint, Elbit y Mer Cyber. La firma de dos acuerdos de cooperación en seguridad pública e interior con Israel dio marco a la adquisición de lanchas patrulleras y sistemas de vigilancia fronteriza. La operación arrancó dos meses después de una visita de la ministra Patricia Bullrich a Tel Aviv, en noviembre de 2016 donde mantuvo un encuentro con su par Gilad Erdan. Los aprontes para que empresas israelíes como Elbit que ya presentó su proyecto; -la preferida por Montoto-; brinden sistemas para el dispositivo de seguridad del G-20 comenzó en aquella gira. Elbit tiene una larga vinculación comercial con la Fuerza Aérea como proveedora de pantallas digitales para el Pampa III que aún no pueden ponerse a punto. Bullrich junto a la comitiva de funcionarios y el sherpa Montoto, vio la parafernalia informática en las góndolas de la 4ta Conferencia Internacional “HLS & Cyber”, una reunión de expertos del sector que organiza cada dos años en Tel Aviv: el Despacho del Primer Ministro en conjunto con el Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel, el Ministerio de Seguridad Pública, el Ministerio de Defensa SIBAT, el Ministerio de Economía e Industrias, la Oficina Nacional de Cyber y la Autoridad de Aeropuertos de Israel. La apuesta de Montoto es que en la 5°edición de la conferencia a celebrarse en noviembre de este año, Israel tenga ya dos clientes argentinos, Defensa y Seguridad.

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