Por qué está quebrado el sistema previsional y no es sostenible a futuro

La sociedad argentina está pasando por el mal trago de asumir que los salarios y el gasto publico financiados a una soja de u$s 600 la tonelada (expectativa del 2011), mientras que hoy y por mucho tiempo más, la soja vale solo u$s 340.

El sistema previsional está quebrado. Por eso se plantean diversas ingratas medidas tales como aumentar la edad jubilatoria y modificar la fórmula de indización de las jubilaciones, a los fines de que estas aumenten por debajo de la recaudación tributaria. Ello sucede por cinco causas originadas en el kirchnerismo, la última quizá menos conocida, pero más grave porque implica la insostenibilidad del sistema a futuro.

1. Moratoria de los aportantes trabajadores que no pudieron cumplimentar los requisitos para cobrar una jubilación.

2. Ampliación masiva de la base a no aportantes, transformando el sistema previsional en un sistema de asistencia social.

3. Economía Informal: el crecimiento de los costos laborales entre 2007 hasta el presente implico una compensación vía crecimiento del trabajo informal, la subdeclaración de salarios para eludir los pagos al sistema previsional y la reducción de la base imponible legítima del sistema.

4. Reducción de cargas patronales: a futuro, las medidas de reducción de cargas implican el beneficio de reducir costos laborales, pero implica el costo de reducir los ingresos legítimos al sistema previsional. Sin embargo, a estas causas que hoy se debaten aisladamente en la opinión pública, se adiciona una causa que implica la insostenibilidad y la consagración de la insostenibilidad del sistema previsional.

5. Fondo de Garantía Sustentable: es el fondo que recibe los aportes del empleo registrado esta sobreinvertido en títulos públicos. Al igual que en otros momentos de la historia reciente (2001), la gestión kirchnerista obligo a invertir el FGS en títulos públicos. Por supuesto, la obligación surge del poder otorgado por la estatización forzada de AFJP y el traspaso del supuesto total al Estado.

61% de la cartera del FGS es Deuda Publica: 53,8% títulos públicos de la Nación, 5,2% mayormente Prestamos a las Provincias y algo de…LEBACs. A los que se debería sumar una parte importante de la tenencia de Fondos Comunes de Inversión en…títulos públicos.

! Ipso Facto los jubilados actuales y futuros son acreedores del Estado!

Una parte muy importante de esos títulos son Bonos Cuasipar con vencimiento en 2045, bonos reestructuración de la deuda pública del 2004, indexados al CER. El FGS, es decir los jubilados son propietarios del 77,1% de estos bonos indexados al IPC manipulado por Moreno.

Por lo tanto, si el Estado decide no honrar las deudas con los tenedores del cupón CER, implica consagrar la mentira del INDEC (mentir no tiene consecuencias judiciales), se formaliza el default virtual de los bonos CER del kirchnerismo y por último y lo más grave se torna insustentable no solo el presente sino el futuro del sistema previsional. No existe caso en el mundo en que el Estado no termine pagando sus deudas aunque sea a la larga. Los nietos de Lenin, en 1997; tuvieron que pagar un alto costo para entrar al mercado de capitales pagando las deudas defaulteadas por la revolución rusa en medio de su segunda peor crisis económica desde la caída de la Unión Soviética (Rogoff-Reinhart: “This time is different”2011).

El default aunque largo significo que Rusia tuviera que pagar en efectivo las importaciones de granos para poder saciar la hambruna generada por las colectivizaciones de Stalin. Para ello el país vendió sus principales tesoros a los magnates capitalistas del petróleo y banqueros emblemáticos, antes que honrar sus deudas en el momento.

Argentina podría olvidar su historia reciente de 8 defaults de su deuda pública en menos de tres décadas, evitando el destino ruso.

El CER histórico es perfectamente reconstruible. El Ministerio de Trabajo del kirchnerismo homologo un sinnúmero de convenios colectivos indizados a IPC alternativos: Graciela Bevaqua y otras provincias.

El principal acreedor del Estado no son los inversores internacionales sino sus propios jubilados presentes y futuros.

Honrar las deudas con los jubilados, permitirá fortalecer la solvencia del FGS, a costa del propio Estado, sin prácticamente efectos sobre el sector privado.

El Estado evita ser cómplice histórico de su desfalco perpetuando jubilaciones de miseria que no honren el trabajo aportado por nuestros mayores.

Así como también brindara la confianza a los ahorristas argentinos para que esta vez Este Tiempo Sea Diferente, y vuelvan a confiar en su propia moneda.

* Director del Centro Estudios de la Productividad. Coordinador de ARKLEMS+LAND Growth, Productivity and Competitiveness Project. Investigador IIEP y Profesor Crecimiento Económico UBA www.arklems.org @arklems

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