Burford desbancó a Singer: ganó 980% contra Argentina

Burford desbancó a Singer: ganó 980% contra Argentina

Burford Capital logró, gracias a la Argentina, un nuevo récord mundial; que quizá repita en poco tiempo más. El fondo buitre dedicado a llevar adelante juicios contra empresas y países (comprados en todo o parte a terceros), obtuvo contra el país una ganancia de 980% al haber invertido unos 13 millones de dólares en adquirir una parte del juicio que Marsans le inició al país por la renacionalización de Aerolíneas Argentinas. Burford anunció que por el fallo del CIADI conocido el viernes ganó unos u$s140 millones, correspondientes a la parte que había adquirido hace un año y medio al grupo español. Burford Capital logró así superar en porcentaje y tiempo de espera, la ganancia que ya había obtenido Paul Singer y su fondo Elliot contra la Argentina, al haber vencido en el “Juicio del Siglo” en los tribunales de Thomas Griesa. Si bien Singer cobró u$s2.426 millones en abril del año pasado con una ganancia global de 1.180%, lo hizo luego de litigar casi ocho años. Singer, además, tuvo que enfrentar el mismo las altísimas costas de sus abogados, algo que Burford tiene dentro de sus propios honorarios. A ambos fondos los une algo especial: la manera en que la Argentina maneja sus decisiones económicas y los tremendos huecos legales que deja el país para que avancen en el mundo los juicios en su contra, con carísimas derrotas aseguradas. Al punto de garantizarle al que litigue contra el país ganancias de casi 1.000% en dólares; un nivel de rentabilidad que sólo se permite en el mundo con negocios como el narcotráfico o el comercio ilegal de armas en el Tercer Mundo. Burford incluso está por lograr el precio mayor, y también con Argentina. En poco tiempo la Cámara de Apelaciones de Nueva York deberá definir el otro gran juicio que mantiene contra el país: el que le compró a Petersen Energía de España por la manera en que se renacionalizó YPF y que dejó a los socios minoritarios fuera de los pagos que hizo el Gobierno de Cristina de Kirchner.

Según le anunció ayer el propio Burford Capital Limited en su página oficial, luego de conocerse el fallo definitivo a favor del grupo Marsans por Aerolíneas Argentinas, obtuvo unos u$s140 millones de los 324.254.807 que el país deberá pagar por la decisión del CIADI. El tribunal del Banco Mundial se había asociado a la empresa Teinver (del grupo Marsans) para financiar el litigio a cambio de un porcentaje de una eventual victoria final. Para esto “invirtió” unos 13 millones de dólares para poner en marcha el juicio, acumular las pruebas y desarrollar la estrategia ante el CIADI. Marsans no podía concentrarse en estas acciones por un detalle particular: su dueño del hoy quebrado grupo turístico, Gerardo Díaz Ferrán, fue condenado en septiembre de 2015 a cinco años y medio de prisión y al pago de una multa de 1,2 millón de euros por el vaciamiento de su compañía y el lavado de activos, precisamente, en el proceso de compra de Aerolíneas. La estrategia de Burford fue separar los problemas legales de Marsans en España y concentrar la causa en una acción de una nacionalización de un país a una empresa de capitales extranjeros, sin negociar y liquidar una retribución por ese capital expropiado. Ayer, las acciones de Burford Capital en Londres treparon 2,68%; un hecho que se viene repitiendo cada vez que el fondo vence a la Argentina en los tribunales mundiales.

Burford ahora se concentrará en el segundo juicio que mantiene contra el país, por la manera en que se renacionalizó YPF. El caso planteado por Burford llegó a la segunda instancia judicial de Nueva York luego de la presentación del fondo ante el juzgado de Thomas Griesa el 8 de abril de 2015, y después de que el juez derive el caso a la jueza Loretta Preska el 11 de mayo de 2016. Preska finalmente falló en contra de la Argentina e YPF (y a favor de Burford) en octubre de 2016; y el Gobierno de Mauricio Macri apeló la decisión ante la Cámara, que ya tuvo una audiencia entre las partes y que espera una decisión de la segunda instancia judicial de EE.UU.; previo, y eventual, paso a la Corte Suprema de Estados Unidos. La demanda se inició por la expropiación de la mayoría de las acciones de la petrolera, pero a nombre de las empresas españolas Petersen Energía y Petersen Inversora, dos compañías hoy en quiebra y abiertas por el Grupo Petersen en los días en que era socio por el 25% de YPF. Burford calcula su potencial ganancia en unos u$s440 millones, de los aproximadamente 3.000 millones de dólares que reclaman socios de la petrolera que detentaban parte del 41% que no se reestatizó. Burford es quién lleva adelante el juicio y a nombre de un porcentaje general que no superaría el 35%. El 75% restante de la demanda es propiedad de un tercero, que podría recibir si el fallo es positivo, unos U$S 2.250 millones. El caso nació cuando el Grupo Petersen, que luego de la renacionalización del 51% de YPF en mayo de 2015 quedó sin poder sostener la compras del 25% que había acordado en los tiempos de Néstor Kirchner; se vio obligado a presentarse en concurso; dejando en claro que no podía seguir adelante sosteniendo ese porcentaje por la manera en que se reestatizó la petrolera y la prohibición explícita del Gobierno argentino de redistribuir dividendos en la nueva YPF, mecanismo por el que el Grupo Petersen había acordado comprar ese porcentaje. Burford le compró el juicio a la Justicia española, que tenía la quiebra de las empresas Petersen Energía Inversora y Petersen Energía, dos compañías que la familia Eskenazy creó en ese país, para comprar acciones de la petrolera en el año 2008.

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